Evolución, no revolución (Por Yeray)

Día 28 de nuestra aventura. Hemos cruzado el ecuador del viaje. Recorremos mucha distancia y muchos paises para estar solo dos meses. No conseguiremos estar en todas partes, pero eso ya lo sabíamos desde el principio. Está saliendo como nos gusta; las paradas son pocas pero intensas. Es así como se conoce un lugar, la comida, los paisajes y sobretodo da tiempo de ahondar en sus gentes. No vamos a toda prisa, esa era la intención al principio pero África nos dio un par de bofetadas y nos puso en nuestro sitio. Ella marcó el ritmo. Ahora, con más calma, parece que la respetamos más. La tratamos como la mujer que es. Ya sabemos que no vamos a desentrañar ni un uno por ciento de sus secretos, aunque esa pequeña cantidad sea demasiado para nosotros. Eso te deja entrever lo infinito del conocimiento universal y como humanos que somos lo limitados que estamos.

Pretender comprender todo sería un atrevimiento, una batalla perdida sin haberla comenzado. Quedémonos con lo que podamos asimilar y sintámonos afortunados. Sí, África es femenina, porque dió la vida. Es ella como Europa, América, Asia, Oceanía, o la Antártida. El mar no es masculino, es también ella, ¿y quién es más fecunda que la mar?. Como dijo Hemingway “La mar la llaman los que la aman”.

Sí, somos hijos rebeldes. Nos volvemos desagradecidos cuando perdemos el apego a nuestra Tierra. Es decir cuando ya no dependemos de las estaciones o cuando canalizamos el agua a nuestro antojo. Monstruos en la caverna de Platón cegados por nuestra tecnología. Entonces perdemos la perspectiva de lo real, del funcionamiento de la naturaleza. Ante el desastre ecológico escondemos la cabeza como avestruces. Pero el peligro avanza. Y todos lo sabemos; algunos en el fondo de su ser, secretamente, otros concienciados hasta la médula. Basta ya de concienciación, ya es hora de pasar a la acción. Todavía no es tarde, esa no es la excusa. Como antes nos ha sorprendido con su capacidad regenerativa, de amortiguar los desequilibrios. Lo seguirá haciendo. Sólo tenemos que darle un respiro. En nuestra casa, en nuestra playa, en nuestra ciudad. Cambios desde los niveles más pequeños, que son los que nosotros, los ciudadanos, podemos controlar. Porque aunque creamos que no somos nadie, todos los habitantes de la tierra, incluso los líderes mundiales, son ciudadanos. Por eso somos muchos, más que nadie. Esas mejoras irán ascendiendo en la jerarquía de la sociedad como en un castillo de naipes. La primera fila tiene que consolidarse para pasar a la segunda. Se empieza desde abajo. Haremos lo que esté en nuestra mano, que no es poco; y lenta pero imparablemente exigiremos a los que están un poco, sólo un poco más arriba, que hagan lo propio. Los alcaldes, los diputados, los presidentes y sobre todo los directivos de las grandes empresas. Se lo ordenamos, con el poder que nos confiere el voto pero sobretodo con el que nos otorga el conocimiento. Saber que si todos ponemos un poco de nuestra parte, con acciones aparentemente insignificantes, pronto pasaremos a la segunda fase. La consciencia de nuestro poder para hacer pequeños cambios es lo que nos hará fuertes. Así peligrará su poder y sus mandatos. Nos hacen creer que vivimos en el único mundo posible, su mundo. Pero nos temen. Si no, no gastarían esas ingentes cantidades de dinero en hacernos creer que las cosas son estáticas. No podemos dejar en sus manos algo que primero concierne a nosotros mismos como hijos de nuestra madre tierra. Le debemos ese respeto y ese agradecimiento.

Debemos mejorar las cosas desde desde la base y no pretender que lo hagan ellos por nosotros. Sacar la cabeza del agujero y entender que el camino más largo comienza por el primer paso. No con grandes revoluciones sino con la de nosotros mismos. Confiemos en nuestro poder, el poder del conocimiento.

4 Respuestas a “Evolución, no revolución (Por Yeray)”


  1. 1 Ricardo Marzo 27, 2008 en 12:12 am

    Hola trío:

    Muy buenas reflexiones, supongo que estarán varios días sin contactar, hasta llegar a Bamako, que tengan buen viaje y a cuidarse.

    Que la prudencia y el sentido común les guíe en el camino.

  2. 2 luis Marzo 27, 2008 en 7:55 pm

    comulgo con tus palabras escritas…

    Es impresionante el poder del que tenemos tan solo en esas cosas habituales.

    Otro mundo no solo es posible, sencillamente ya esta sucediendo.

  3. 3 Chepo the radiactive person Marzo 27, 2008 en 8:08 pm

    Q pasa Señores¡¡¡¡¡… No se van a deshacer de mi tan facilmente…

    Sólo decirles que no lo pasen tan bien que ya saben que me jode indescriptiblemente la felicidad ajena.

    No hagan nada que yo no hiciera… eh?

    PD1- Tony, tu desde cuando escribes con cierto tino? poeta takikua?
    PD2- Yeri… abandonamos el kuchitril… Ya veras las novedades… Joé y ahora a vivir con un alopéciko, algo esta fallando en mi vida.
    PD3- Pablo, cuida de los impresentables estos, en tus manos confio sus destinos.

    Lo dixo… ARRIBA DELLOS¡¡¡¡¡¡¡¡¡ o en senegales… BTUMBA D´ILLOS¡¡¡¡¡¡¡

    Un abrazo cabrones

  4. 4 Gloria Abril 1, 2008 en 11:56 am

    Muy bien dicho churro!, que quede en la conciencia de cada uno el tomar cartas en el asunto, la triste realidad es que discursos como estos probablemente se escuchen todos los días en muchos lugares, en muchos medios de comunicación, y nuestra capacidad de olvidar a veces puede llegar hasta asustar. El que agotamos nuestros recursos naturales muchas veces sin remordimiento alguno es una realidad, un problema del que aún teniendo conciencia sobre ello, no alcanza a ser en nuestra rutina diaria ni el único ni más importante de nuestros problemas, al menos no por ahora. Ser conscientes, sí, apuesto a que lo somos, dar los pasos pertinentes, muchos ya se están dando, ver como surgen los cambios o cómo se alcanza un equilibrio con lo que es nuestro, de todos, eso será un camino largo que recorrer, pero que creo que ya andamos en él, un proceso que llevará su tiempo, lo que no tengo claro es que el tiempo para alcanzar los resultados, o más bien debería decir para no alcanzar desastres irreparables, sea el suficiente como para que los que van llegando detrás, como los niños de los que Tony habla, se encuentren como mínimo con lo que a día de hoy tenemos y que muchas veces no valoramos.

    P.D. Todos tendremos que aplicarnos el cuento de apagar las luces innecesarias, de no malgastar el agua con duchas terapéuticas cada día , que te sonará de algo no?, y una lista de cosas muy sencillas de corregir que supondrán a la larga mayores beneficios. Muchos besos y mucho ánimo chicos.

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